¿En qué puedes sostenerte cuando sientes que todo en tu vida se está moviendo?
En la Fe. En esa Confianza interna que guía el flujo de la vida.
Percibimos los obstáculos desde el ego, desde el "no quiero esto", desde el "no me gusta".
Pero el milagro ocurre cuando me entrego a lo que está sucediendo. Es entonces cuando puedo ver más allá de mi rechazo, y comprendo que no es un castigo sino un redireccionamiento, una forma amorosa de evitar que siga caminando hacia un lugar que no es el mejor para mí.
Cuando comprendemos que incluso en nuestras dificultades estamos siendo guiados, sucede algo maravilloso: nos rendimos, confiamos… y aparece la magia.