El cuerpo como guía. Libre albedrío con coraje

El cuerpo como guía. Libre albedrío con coraje

Ayer sentí como algo dentro mío no dejaba de decir que por ahí no era.

Un pellizco en el estómago, un rechazo sutil pero claro.

Se presentaron el miedo, la razón, la desconfianza, la desilusión… y por supuesto, la mente diciendo lo contrario, negando todo aquello.

En situaciones simples, ver lo que no es, y elegir ir por la dirección correcta para nosotros mismos, suele ser relativamente fácil.

Lo complejo aparece cuando toca respetarnos a nosotros mismos cuando lo que hay en juego está habitado por un sinfín de expectativas, de personas ligadas y afectadas por ello, por hechos que suman confusión y ruido.

En resumen, cuando se trata de algo grande, que ha ido cogiendo fuerza y poderío, hasta ser casi una entidad propia en nuestro día a día.

Entonces, ¿cómo retiro el ruido para ver el corazón de todo ello?

Volviendo a esa sensación inequívoca, que eleva su grito por encima de todas las demás voces.

El cuerpo.

Y a partir de aquí… el ejercicio de nuestro libre albedrío, hacia nuestro mayor bien, con CORAJE.

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